Pasamos horas practicando el swing, analizando el viento y eligiendo la bola correcta, pero a menudo olvidamos a los verdaderos protagonistas: nuestros palos. Unos palos sucios o mal cuidados no solo se ven mal, sino que afectan directamente el spin y el control de la bola.

Hoy te traemos 3 trucos sencillos de mantenimiento que puedes hacer en casa para que tu equipo rinda al 100% en cada ronda.

1. El truco del cepillo de dientes y el agua tibia

Los surcos (grooves) de tus hierros y wedges están diseñados para canalizar el agua y el césped, permitiendo un contacto limpio con la bola. Si están llenos de tierra seca, perderás spin.

2. No olvides los grips (el jabón es tu aliado)

El sudor, la grasa de las manos y el clima hacen que los grips se vuelvan resbaladizos, lo que te obliga a apretar más el palo de lo necesario, tensando tus muñecas.

3. Secado obligatorio post-lluvia

Guardar la bolsa húmeda en el maletero del coche es la receta perfecta para el desastre (y el óxido).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *